Nueva vía Cerro Dos Picos – Cholila – Chubut

29 diciembre, 2021
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Suena el teléfono ….
– Hola te habla Sebastián me pasaron tu contacto porque estaba interesado en subir el Cerro Dos Picos en Cholila. Sé que Diego Simari fue y me gustaría que me lleven.

Unos breves minutos más tarde me estaba comunicando con Diego, y le contaba de la posibilidad de llevar a la cumbre más alta de Chubut a Sebastián. Diego con el espíritu de siempre me dice: “si vamos mono, vamos con todo…”

Esto fue a principios de Noviembre. Pasaron los días y la fecha que teníamos era entre los días 16 al 23 de Diciembre, Simari se encargó de recolectar toda la info posible de pobladores locales del pueblo de Cholila e información de una expedición de mano de los hermanos Benegas que subió la cumbre sur y otros relatos de escaladores.


Diego había hecho su intento en invierno con un grupo fuerte de escaladores de Bariloche y las condiciones níveas no le permitieron realizar el paso por los últimos neves de la cumbre sur. Así que sabiendo que Dieguito conocía un poco el paño con el que jugábamos me dejaba muy tranquilo. Por mi parte me encargue de organizar la logística: comida, transporte, etc. para que el día que aterrizaba Seba pudieramos salir con todo el material rumbo a Cholila.

Según lo planeado, el 18 partimos hacia allí con el auto lleno de material y comida para unos días en el monte. Nos recibió Lucas Biancotti, local escalador y explorador de aquellas tierras quien nos acompañaría hasta el base y pie de vía cargando parte del material y comidas para esos días dentro del valle del rio Blanco.


DIA 1
Temprano por la mañana Petro nos vino a buscar en la camioneta que nos levaría lo más cerca que se pueda para caminar menos. Después de varios kilómetros terminamos de rodear el lago Cholila y seguimos por un camino de pobladores que vadea dos veces el lago y tiene varios cruces de ríos, los cuales si las condiciones no son apropiadas pueden poner en peligro la camioneta. ¡Cuentan que el pedregoso se ha llevado más de una chata en el intento de cruzar!

En fin, después de hora y media aprox. llegamos hasta la última tranquera alrededor de las 11am. Salimos con las mochilas llenas de sueños y aventuras por un camino de vacas que llevaba a la veranada ubicada a costas del Río Blanco. Calor, tábanos y los ojos llenos de ganas de conocer, hicieron que en unas 7 horas estemos en nuestro campamento base. Ese mismo día Dieguito salió en busca de la mejor pasada subiendo hacia las nacientes del Blanco para salir al otro dia temprano en busca de la hazaña. Mientras tanto nosotros armamos el base y nos poníamos cómodos, esperando con unos buenos amargo.

Llego Dieguito y dijo: – Encontré una buena pasada. Mañana salgamos 4 am. del campamento. Nos miramos cómplices, tomamos todo el agua que pudimos, comimos, y al sobre en nuestras casitas de tela.

DIA 2
3 am suena el despertador. Todo empezaba a hacerse por mecanismos: calentar agua, desayuno, café, la mochila ya estaba lista, daba fiaca salir de la bolsa pero en un pim pam pum estábamos caminado a la luz de la linterna con una luna que se asomaba tímidamente. Después de unos 40 minutos llegamos a las nacientes del rio blanco.


Desde ahí salimos a la derecha de una cascada, con un poco de trepindanga ganamos altura dejando atrás una laguna azul prístina como esas que solo quedan acá en la Patagonia. Unas 2 horas más y estábamos a pie de vía, veíamos las torres de la arista con signo de interrogación y un terreno de aventura al 100%.

Dieguito salió en cuerda corta con Seba y yo iba suelto por otra línea para evitar la caída de piedras, después de unos trepes con caminatas con pedrero súper suelto llegamos a la base de la primer torre.
– Bueno desde acá vamos de a largos – dijo el capitán .


El primer largo fue por una pared un poco extra plomada que el peso de las mochilas se hacía sentir. Pasamos todos. El segundo largo un poco más fácil y nos dejó en una arista de piedras laja delicadamente acomodadas una arriba de la otra. Dieguito salió a encarar una especie de chimenea bien podrida por la que salió con mucha delicadeza para avisar que pasemos “levitando” por ese lugar para no tirar piedras. Unos largos más y estábamos a eso de las 13 horas en la base de la última torre bien parada y con un poco más de calidad de roca. Aprovechamos para almorzar, hidratarnos y salir en lo que fueron para mí los 3 largos más lindos de la vía hasta la cumbre norte del dos picos.

Alrededor de las 17 hs hicimos cumbre gritando fuerte de alegría, que ahí estábamos después de todo el día de aventura y escalar a vista. Pasamos unos 40 minutos en la cumbre y empezamos a decidir por donde bajar. Teníamos una información un poco confusa de los rapeles que habían dejado los Benegas y nos dejamos llevar por esa pseudo seguridad de que alguien más había bajado más al sur, y destrepando llegamos a la una pared que bajaba a 90 grados hacia una canaleta (cañadón) donde se veía nieve y se perdía hacia la base del cerro… después de un rato de ver qué hacíamos, nos fuimos por la canaleta. Tres rapeles nos dejaron en el canal, y al llegar ahí contábamos con una cuerda menos asi que los rapeles serian de 30 m.

DIA 3
La canaleta resulto ser larguísima con mucho resaltes extra plomados de más de 10 m. Todo el ingenio de dieguito, la perseverancia de Seba y la motivación de todos hizo que después de 12 rapeles y haber dejado un manojo de clavos, stoppers, y puntones con coordines a eso de las 5:00 am pisemos suelo firme.

Luego de unas 26 horas aprox. de pared, quedamos en un balconcito con vista a una laguna (Lag. 51). Recuerdo de llegar a ese balcón, acomodarme al lado de los chicos, y dormirnos instantáneamente.

Me despierto con frío, vamos a la laguna en busca del sol, bajamos, acomodamos el material en el piso y nos tiramos acurrucados 1 hora más a descansar. Luego nos despertamos y bajamos al campamento donde Lucas nos recibiría con un fuerte abrazo. Fueron 33 horas desde que salimos hasta que llegamos a la carpa con nuestros cuerpos cansados, el alma llena de vida y los recuerdos cada momento vivido de ese día larguísimo. Pasaban las horas y la vida era comer, hidratarse, apoyar la cabeza en algún lado y dormir , despertarse y repetir lo mismo hasta disfrutar de la cena mas rica del mundo y al sobre nuevamente.

DIA 4
Desayuno feliz, desarmamos campamento, y vuelta a donde nos había dejado Petro con su camioneta. Ese día hizo muchísimo calor. Dieguito contó unos 60 tábanos asesinados y la transpiración recorría cada centímetro de nuestros cuerpos. Pasamos por el paso que nos dejaba a orillas del Río Tigre y ahí sin pensarlo descargamos la mochilas y salió un chapuzón de cumbre al rio. Unos minutos más tarde Don Petro llegaría con la camioneta para emprender la vuelta a Cholilla y de ahí a Bariloch

No nos queda más que agradecer a la montaña y a sus Apus por cuidarnos en lo que fue la segunda ascención a la cumbre norte de tan majestuosa montaña, a los amigos que nos dieron info, a Lucas por abrirnos las puerta de su casa y patio de juegos, a Seba por ser el cliente con más motivación del mundo, a Dieguito por darlo todo en cada metro y enseñar con su experiencia como guia de alta montaña, y por ultimo a esas ganas de seguir explorando una Patagonia con muchos recovecos aún por conocer.

Si querés vivir tu aventura, contamos con el equipo humano para poder hacerlo, empujamos siempre para arriba para que puedas ver realizados tus sueños o desde lo para alto bajar tirando polvo con las tablas, somos guías de montaña profesionales y nos dedicamos a hacer lo que más nos gusta: compartir nuestra pasión brindando seguridad y desde ahí la pura felicidad para quienes nos contratan. Y si de explorar se trata lo damos todo para que así sea

Gracias montaña por dejarnos ir y volver
Jeremias Palavecino .

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